

nada, no he salido a trotar estos días, pero ahora retomo.
No puedo comprender cómo pueden ser artículos de diseño, se pongan de moda, la gente las compre y se pelee por tener un par de esos zapatos que en mi infancia eran mi castigo por no poder comprar otros de más valor económico y mejor calidad. Las odio: huelen mal, se ensucian, se calan... y SON UNA VERGÜENZA ESTÉTICA.